El Molí d’en Gall.

Siendo el molino mas pequeño de la población su rastro nos lleva hasta el año 1500, fue conocido como el Molí d’en Font hasta el año 1642. En 1658 viene referido bajo Molí d’en Gall o d’en Gai. En el año 1676 se denomina Molí d’en Torres, aunque se le sigue conociendo como d’en Gall. En 1769 Josep Pons arrendaba el molino a Anton Aymerich, centrando su actividad en la elaboración de papel  hasta 1866.

En 1830 se hace propietaria Antonia Monistol junto con su hijo Antonio Aymerich, quienes se lo arrendarían a Antonia Durán Mimó esposa del trapero sabadellense Josep Duran y destinándolo al trabajo textil. Antonia Durán construiría un salto de agua para abastecer el lavador de lana y poder regar las huertas adyacentes.

En 1831 sería arrendado a Joan Sellarès y a Bonaventura Busquets, traperos de Sabadell, Sellarès subarrendaría una parte de la concesión (algo muy común en la época) a Joan Baptista Corominas.

En el año 1874 pasa a manos de Pere Turull, quien lo hace derruir por su mal estado y construye uno nuevo al año siguiente, centrándose en exclusiva a la actividad textil.

En un acta de 1930 sale referido del siguiente modo: “En el molino llamado d’en Gall, en cuyo punto forma la divisoria (con Sabadell) la pared de dicho molino que ira al Norte, y en la esquina Noroeste de la propia pared hay el mojón 37”.

En el año 1937 todavía figuraba como fábrica auxiliar para el textil.

Hasta finales de los años 80 del siglo XX era propiedad de Textil del Besòs y en la actualidad de la empresa de residuos FCC Ambito.