La formación del Vallès y restos del Mioceno en Barberà.

El Vallés y el Penedés constituyen una estrecha depresión situada paralelamente a la costa mediterránea y “canalizada” por las cordilleras Prelitoral y Litoral; siendo una fosa tectónica.

A comienzos del Terciario -sobre unos 60 millones de años aprox,- con los Pirineos elevándose, el Vallès formaba parte del antiguo macizo catalano-balear. De este macizo salían los ríos que depositaban en el antiguo mar interior todo tipo de materiales y sedimentos originando varios deltas. Actualmente, estos depósitos forman los relieves de St. Llorenç de Munt y de Montserrat.

La silueta de color rojo representa el relieve de Catalunya en su parte de Levante y Pirineos.

Posteriormente, durante el oligoceno superior-Mioceno -30 millones de años- se produjo un conjunto de fracturas o fallas que dividieron la zona en una serie de bloques. El bloque central, correspondiente a la depresión, se hundió, mientras que los bloques laterales, las cordilleras Litoral y Prelitoral, quedaron elevadas; este fenómeno se denomina graben .

En el mismo período y mediante el mismo mecanismo también se formaron las fosas o valles de la Cerdanya, la Seu d’Urgell y el canal de Valencia, es decir, la franja de mar que hay entre la costa de Barcelona-Valencia y las Islas Baleares.

Formación de la depresión del Vallès

Formación de la depresión del Vallès

Cualquier proceso de graben o fosa tectónica va asociado con el vulcanismo y actividades termales; un ejemplo de ello son los basaltos de Hostalric sobre los que está situado el castillo y el termalismo que perdura hoy en día, que está ligado a la estructura y disposición de las fallas que limitan la depresión. Dicho efecto tiene como origen que las aguas subterráneas que llegan al fondo de la fosa -donde las altas temperaturas las calientan- suban muy rápidamente aprovechando las fisuras, emergiendo a la superficie con una temperatura de hasta 70ºC, como es el caso de Caldes de Montbui en el Vallés.

Durante todo el Mioceno -entre 25 a 5 millones de años- los ríos y torrentes procedentes de estas montañas transportaron gravas, arenas y fangos, que llenaron la depresión hasta convertirla en una llanura. En las partes más deprimidas se originaron pequeños lagos, donde se formaron carbonatos y yesos como los de Vilobí del Penedès. Los abundantes restos fósiles que encontramos en estas zonas dan constancia que imperaba un clima tropical. En este mismo período se produjeron varias subidas del nivel del mar que entrando por el valle del Llobregat llegaron más allá de Rubí.

A partir del Cuaternario -2 millones de años hasta la actualidad- se depositaron los materiales sobre los del Mioceno dando a la llanura su aspecto actual.

El Mioceno en Barberà.

M.Crusafont y sus colaboradores excavando en Can Llobateres. Arxivo del ICP

M.Crusafont y sus colaboradores excavando en Can Llobateres. Arxivo del ICP

Barberà ha aportado -paleontológicamente hablando- importantes restos fósiles encontrados la zona de Can Llobateres, en la zona del Castell de Barberà, en Can Altimira y en Can Samion (Simeó).

El yacimiento de Can Llobateres fue descubierto en 1926 por Miquel Crusafont y Ramon Arquer durante la construcción de la carretera de Sabadell a Mollet. Las prospecciones iniciales, junto con los restos recuperados durante la explotación de una cantera de arcillas, condujeron a excavaciones sistemáticas a partir de 1958.

Mastodonte y Trilophodon angustidens

Mastodonte y Trilophodon angustidens

En Can Llobateres se localizó  parte de un Mastodonte, mamífero ya extinguido parecido actual elefante pero de mayor envergadura, también una mandíbula rinoceronte y varios huesos de un Trilophodon angustidens -animal también parecido al elefante.

Pero el mayor descubrimiento en este yacimiento vino por medio de varios restos de tres primates parecidos al hombre con 12 millones de años de antigüedad, estos son el: Dryopitecus pivetaui, el Rahonapithecus sabadellensis y en el año 1990 los restos más completos del primate hominoideo Hispanopithecus laietanus –conocido popularmente como Jordi.

Dinotherium

Dinotherium

En la zona del Castell de Barberà se han encontrado fósiles de ciervos, de tortugas de agua dulce, de Hyotherium (animal parecido al jabalí), varios restos de Dinotherium (mamífero herbívoro de la familia del elefante) así como erizos y musarañas. Al igual que en Can Llobateres, aquí también aparecieron restos de primates, este en cuestión se trata de un pliopitécido de 11 millones de años considerado como “un nuevo género de primate en Catalunya” y haciendo honor a la población fue catalogado bajo el nombre de: Barberapithecus huerzeleri.

Restos fósiles de plantas y vegetación. Estas son de áreas pantanosas con carrizo, palmeras, helechos, lauráceas de hoja perenne y ficus arbóreos, típico de ambientes forestales húmedos(tropicales).

En Can Samion (Simeó) a inicios  de 1970 descubrieron varias tortugas de agua dulce del terciario (12 millones de años) con una medida de su caparazón de 60 cm de largo x 40 cm de ancho y 25 cm de grosor.

Además de estos importantes y ricos yacimientos también se obtuvieron fósiles en  las inmediaciones de la antigua zona deportiva de Barberà, el carrer Monturiol y en María Reverter.

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